Historia y Mapas

Blog sobre mapas antiguos y descubrimientos geográficos

Shedding light on the discovery of North America

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Fragment of Ayala's 1498 letter that reports Cabot's voyages.

Fragment of Ayala’s 1498 letter that reports Cabot’s voyages.

Versión en español

In 1497, Italian explorer Giovanni Caboto (John Cabot in English) sailed back to England with the news that he had discovered the coast of what is called North America nowadays. Cabot obtained from King Henry VII the command of a new expedition to those lands and set out in 1498 with five ships, one of which was wrecked by a storm and had to take refuge in Ireland.

We know these data mainly thanks to an encrypted letter that diplomat Pedro de Ayala sent from London to the monarchs of Castile and Aragon. The letter was discovered in the Archive of Simancas, Spain, in 1860 by independent researcher Gustav Bergenroth, who had to fight off the mistrust of the head of the Archive towards a foreigner who wanted access to the secrets of the history of Spain. Since then, Ayala’s letter has been deciphered, transcribed and translated into several languages. Unfortunately, Bergenroth’s premature death and the text’s complexity (in old Spanish, mostly ciphered and without punctuation) led to numerous transcription mistakes and inaccurate interpretations that confounded Cabot’s biography for decades.

Thanks to the progressive digitalization of Spain’s state archives, a couple of years ago I got access to high-resolution images of Ayala’s letter and was able to decipher it by myself. The resulting study, with a revised transcription and translation of the text, was published in the Spanish-language journal Revista de Indias. I have now completed an English version as well, and made it freely available from Academia.edu.

I hope this publication will at last hammer the nail on several aspects of Cabot’s adventures that had been somewhat controversial so far, in particular: 1) Cabot did not arrive in England in 1491 but several years later; 2) Spanish clergyman Bernardo Buil did not take part in Cabot’s voyage; 3) Ayala did not send any map along with his letter, and therefore Spanish cartographer Juan de la Cosa must have used another source for the English discoveries shown in his world map; and 4) nothing in Ayala’s letter suggests that Cabot might have reached Cuba in his 1497 voyage, as has been speculated by certain historians.

Link to full article:
Revised transcription of Pedro de Ayala’s 1498 report about English voyages of exploration

Exposición virtual “Andalucía: la imagen cartográfica de la antigüedad a nuestros días”

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Este mes ha cumplido cinco años en línea una de las mejores exposiciones virtuales de mapas antiguos que conozco: Andalucía: la imagen cartográfica de la antigüedad a nuestros días. Como su nombre indica, la muestra recorre las maneras en las que el territorio de esta comunidad autónoma española ha sido plasmado en mapas a lo largo de los dos últimos milenios. Además de la riqueza y diversidad de las piezas mostradas, y de la rica historia que se adivina detrás detrás de ellas, la exposición virtual destaca porque pocas veces se combinan como en este caso una interfaz sencilla, textos de calidad e imágenes de muy alta resolución en las que se pueden pasar horas haciendo zoom para apreciar hasta los más recónditos detalles.

La exposición virtual es el reflejo digital de una exposición física organizada por el Centro de Estudios Andaluces de la Junta de Andalucía que se inauguró en marzo de 2010 en Granada y que desde entonces ha visitado Jaén, Almería, Córdoba, Cádiz y Sevilla. Si alguien desea instalarla en otra localidad, puede solicitarlo a través de la web de dicho centro.

Como los protagonistas indiscutibles de la muestra son los mapas, a modo de homenaje dedico el resto de esta entrada a detalles curiosos de algunos de ellos.

Mapa del al-Istajri. Gibraltar y Córdoba

El peñón de Gibraltar, representado como una montaña triangular, y la ciudad de Córdoba (gran círculo rojo) son los protagonistas de la representación de la península Ibérica en este colorido mapa del siglo X, obra del persa al-Istajri.

 

Atlas del Escorial. Detalle de la zona de Antequera.

Detalle de la zona de Antequera en la hoja 2 del Atlas del Escorial, borrador manuscrito de hacia 1550. Me llama la atención el nombre de una venta cercana llamada “del trabuco“, siglos antes de que esta comarca se hiciese famosa por el uso del arma del mismo nombre.

 

Piri Re'is Kitab-i-Bahriye. Almería.

También del siglo XVI es el precioso atlas portulano del turco Piri Re’is. La imagen muestra la bahía de Almería, con el cabo de Gata en la esquina inferior derecha.

 

Hispalensis conventus Chaves-Ortelius. Detalle desembocadura Guadalquivir.

En 1579 Abraham Ortelius publicó en Amberes un detallado y preciso mapa del arzobispado de Sevilla realizado por Jerónimo de Chaves. Este detalle del mapa muestra uno de los nudos estratégicos del mundo en aquellos tiempos en que las riquezas de América llegaban a Europa principalmente a través de los puertos de Sanlúcar de Barrameda y Sevilla.  El océano está decorado con un combate entre galeras y veleros y, como detalle curioso, una leyenda en latín que afirma que en la desembocadura del Guadalquivir estuvo antiguamente Tartessos, cuya localización sigue siendo un enigma hoy día.

 

Cuando se trazó este mapa, en 1748, las poblaciones del estuario del Tinto y el Odiel no atravesaban su mejor momento. Lejos quedaban las épocas en que sus marinos recorrían las costas africanas y americanas en busca de botín, y faltaban aun siglos para que surgiesen algunos de los elementos que dominan el paisaje hoy día: el Polo Químico y las poblaciones turísticas de Punta Umbría (de la que sí aparece una “Torre de Humbría”) y Mazagón.

 

Written by Luis A. Robles Macías

29 marzo, 2015 at 2:12 pm

Arrojando luz sobre el descubrimiento de Norteamérica

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Fragmento de la carta de Ayala relativo a las expediciones de Caboto.

Fragmento de la carta de Ayala de 1498 relativo a las expediciones de Caboto.

En 1497 el navegante italiano Giovanni Caboto (Juan Caboto para los españoles, John Cabot para los ingleses) regresó a Inglaterra con la noticia de haber descubierto costas de la actual Norteamérica y logró que el rey Enrique VII le encargase una nueva expedición a aquellas tierras. Caboto partió en 1498 al mando de cinco barcos, de los cuales uno sufrió graves daños por una tormenta y tuvo que refugiarse en Irlanda.

Estos datos los conocemos principalmente gracias a una carta cifrada que el diplomático Pedro de Ayala envió desde Londres a los reyes de Castilla y Aragón. La carta fue descubierta en el Archivo General de Simancas en 1860 por el investigador Gustav Bergenroth, que tuvo que lidiar con los recelos del archivero a que un extranjero accediera a secretos de la historia de España. Desde entonces la misiva de Ayala ha sido descifrada, transcrita y traducida a varias lenguas. Por desgracia la prematura muerte de Bergenroth y la complejidad del texto (en gran parte cifrado, en castellano antiguo y sin signos de puntuación) generaron numerosos errores de transcripción y de interpretación de su contenido, que a su vez confundieron la biografía de Caboto durante décadas.

Gracias a la digitalización cada vez más completa de los archivos estatales españoles, hace un par de años logré acceso a imágenes en alta resolución de la carta de Ayala y pude descifrarla por mi cuenta. El estudio resultante, con la transcripción revisada y comentada del texto, ha aparecido publicado hoy en la Revista de Indias. Espero que sirva para aclarar de una vez por todas algunos flecos pendientes de la historia, en particular: 1) que Caboto no llegó a Inglaterra en 1491 sino varios años más tarde; 2) que el religioso español fray Buil no participó en el viaje de Caboto; 3) que Ayala no envió ningún mapa con su carta, por lo cual Juan de la Cosa debió basarse en otra fuente para reflejar los descubrimientos ingleses en su mapamundi; y 4) que no hay nada en la carta de Ayala que sugiera que Caboto hubiese alcanzado Cuba en su viaje de 1497, como algún historiador anglosajón ha llegado a especular.

Solsticio de verano en el Trópico

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Mientras la mitad norte del planeta se prepara para comenzar el invierno, en el Hemisferio Sur hoy es el solsticio de verano, el día más largo del año.

Esta semana estuve unos pocos kilómetros al norte del Trópico de Capricornio y hacia el mediodía pude comprobar el fenómeno de la sombra vertical: el Sol se encontraba justo en la cúspide de la bóveda celeste y todos los objetos daban sombra justo hacia abajo.

Los trópicos, esas líneas imaginarias que se dibujan en los mapas, son los lugares en que la sombra vertical ocurre sólo una vez al año. En la zona ínter tropical ocurre más de una vez mientras que fuera de los trópicos no ocurre nunca.

Written by Luis A. Robles Macías

21 diciembre, 2014 at 9:48 am

4 conferencias para 2015 en Europa

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El año que viene se van a concentrar en Europa varias conferencias muy interesantes sobre la historia de la cartografía y de los descubrimientos geográficos. Para los que tengan la suerte de poder asistir, apunto aquí los datos principales.

Conferencia Lugar Fechas Idiomas
IV Workshop Historia de la Cartografía Ibérica Barcelona 4 a 6 marzo español, portugués, catalán
56th Annual Meeting of the Society for the History of Discoveries Londres 8 a 11 julio inglés
26th International Conference on the History of Cartography Amberes 12 a 17 julio inglés
13th Symposium of the International Coronelli Society for the Study of Globes Dresde 23 a 26 septiembre alemán, inglés

 

Written by Luis A. Robles Macías

11 noviembre, 2014 at 6:28 am

Publicado en Historia de la cartografía

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Charla de Chet van Duzer sobre la recepción de la Geografía de Ptolomeo

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Chet van Duzer comparando dos mapas de España, uno clásico y otro moderno, en un mismo manuscrito de Ptolomeo.

Chet van Duzer comparando dos mapas de España, uno clásico y otro moderno, en un mismo manuscrito de Ptolomeo.

El investigador independiente Chet van Duzer dio hoy una charla en la Universidad de Stanford titulada To Praise, and Yet to Modify: The Renaissance Reception of Ptolemy’s Geography (traducción: Elogiar y aun así modificar: La recepción renacentista de la Geografía de Ptolomeo), dentro de un ciclo dedicado a los manuscritos y la paleografía. Asistieron unas veinte personas, casi todas profesores.

Tras una breve descripción de la Geografía de Claudio Ptolomeo, Van Duzer explicó cómo, a finales del siglo XV y principios del XVI, la obra del alejandrino disfrutaba en Europa de gran prestigio. Se imprimieron muchas ediciones, sobre todo en Italia y Alemania, y hubo hombres de estado que se interesaron por su estudio. Y sin embargo algunos geógrafos de la época eran plenamente conscientes de que contenía graves errores y esto los ponía en un dilema: ¿cómo respetar la reputada herencia ptolemaica sin faltar por ello a la verdad geográfica? La parte más extensa de la charla de Van Duzer consistió en ilustrar algunas críticas, arreglos y mapas alternativos realizados por los diferentes editores y copistas de la Geografía, e incluso por los propios lectores. Algunos se limitaron a añadir notas a los mapas ptolemaicos en las que advertían de que alguna parte del mapa era errónea, por ejemplo el inexistente puente de tierra entre África y Asia. Otros iban más lejos y alteraban el trazado de los mapas para añadir tierras nuevas como Groenlandia, dibujar el golfo de Guinea en África o copiar perfiles costeros de cartas náuticas. En el caso más llamativo, un mapa de África (conservado actualmente en la JCB Library) fue repintado completamente para corregir su extremo meridional. Este solo fue revelado en los años 1980 mediante radiografías y, con más detalle, hace pocos años gracias a un análisis multiespectral del mapa.

En fin, algunos editores comenzaron a incorporar a sus Geografías “mapas modernos” al lado de los tomados directamente de Ptolomeo, llegando en algún caso a lo que Van Duzer denominó “realidades cartográficas paralelas”: se presentaban al lector dos versiones completas y contradictorias de la figura del mundo, la clásica y la moderna, y a él le quedaba la elección de creer en una o en otra. La fotografía aquí arriba muestra un ejemplo relativo a la península Ibérica.

La presentación estuvo muy bien ilustrada con imágenes detalladas de algunos de los ejemplares menos conocidos de la Geografía. Van Duzer, que es un gran experto en el tema con muchos libros y artículos a sus espaldas, supo mantener un nivel accesible que hizo la charla amena y fácil de seguir. En las preguntas y conversaciones posteriores a la presentación, se perfilaron varios temas que merecerían un estudio detallado. Se comentó que podría merecer la pena estudiar si la Geografía fue recibida de manera diferente en las distintas regiones de Europa. También sería deseable comparar las diferentes variantes que presentan las ediciones impresas y manuscritos de la Geografía, tanto en los valores de sus coordenadas como en el trazado de los mapas. Es un proyecto titánico pero que hoy día quizás sea abordable si se utiliza adecuadamente la tecnología digital para procesar las imágenes y las coordenadas de cada obra.

Written by Luis A. Robles Macías

6 noviembre, 2014 at 6:46 am

La longitud del Mediterráneo a través de la historia

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Detalle de la carta universal de Diego Ribero (Sevilla, 1529), uno de los mapas más antiguos con un Mediterráneo aparentemente exacto.

Detalle de la carta universal de Diego Ribero (Sevilla, 1529), uno de los primeros mapamundis con un Mediterráneo aparentemente exacto.

 

Al hablar de “errores cartográficos” en mapas antiguos solemos pensar en regiones exóticas, apenas exploradas por los europeos, o en islas míticas perdidas en el océano. Sin embargo el mar Mediterráneo, bien conocido y navegado desde la más remota antigüedad, aparece distorsionado – excesivamente alargado – en la mayoría de los mapas publicados hasta bien entrado el siglo XVIII. Esta paradoja había atraído la atención de algunos historiadores, sobre todo en el siglo XIX, pero hasta ahora faltaba un estudio exhaustivo del tema.

En un artículo, recién publicado en la revista e-Perimetron, analizo el error de la longitud del Mediterráneo en 124 mapas, 6 globos terráqueos y 36 listas de coordenadas de orígenes y épocas muy diversos. Los resultados confirman algunas de las grandes tendencias ya apuntadas previamente, en particular el hecho de que el principal culpable del error fue el alejandrino Claudio Ptolomeo. También salen a relucir excepciones intrigantes: mapas y tablas de coordenadas muy exactos, que hasta ahora habían pasado prácticamente desapercibidos; y se rebate la teoría que otorgaba a astrónomos como Kepler un supuesto protagonismo en la mejora de la exactitud de los mapas del Mediterráneo.

El artículo (en inglés) está en acceso libre en el siguiente enlace:

The longitude of the Mediterranean throughout history: facts, myths and surprises

La tabla con los resultados completos también está disponible gratis en formato OpenOffice o en formato Excel.

Written by Luis A. Robles Macías

4 junio, 2014 at 4:03 am

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