El mapa del eclipse de México: una posible solución

Mapa que muestra la parte de Nueva España en la que se observó un eclipse, aparentemente fechado en 1688. Fuente de la imagen: UC Berkeley

Hace un par de semanas, en una entrada anterior, presenté este mapa que muestra la parte del virreinato de Nueva España (actual México) en la que fue visto un eclipse de sol, aparentemente en 1688. Ya comenté que de ser original se trataría de uno de los mapas de eclipses más antiguos del mundo pero que varios indicios apuntan a que como mucho se trate de una copia tardía, realizada quizás en el siglo XIX.

El problema se complica más al comprobar que en realidad en 1688 no se vio ningún eclipse desde México. Hubo un eclipse total de Sol aquel año pero solo se vio en Asia y en lo que hoy llamamos Alaska y Canadá.

Zona de visibilidad del eclipse total de Sol de 1688. No fue visible desde Ciudad de México.

Además, la revuelta india que menciona el mapa tuvo lugar más tarde, en 1692. ¡Imposible mencionarla en un mapa hecho cuatro años antes!

¿Es entonces una farsa nuestro mapa? Pues no necesariamente. Resulta que en 1691 sí que hubo un eclipse total que, como se aprecia en el mapa siguiente, pasó exactamente por Ciudad de México y buena parte del resto del Virreinato. De hecho este eclipse fue observado y descrito en detalle por el erudito Carlos de Sigüenza, que dejó constancia de ello en una carta a cierto amigo suyo.

Zona de visibilidad del eclipse total de 1691, que sí afectó de lleno al virreinato de Nueva España.

¿Cómo encaja entonces la fecha de 1688 del mapa con la real del eclipse de 1691 y el motín de 1692? Pues existe una explicación sencilla. La fecha en el mapa está en números romanos: MDCLXXXVIII. Basta que se cometiese un pequeño error de transcripción, confundir una V por una X, para que la fecha original fuera MDCLXXXXIII, es decir, 1693.

Una fecha de 1693 tiene mucho más sentido: el autor del mapa habla del motín como un hecho pasado y refleja dónde se vio el eclipse, cuya fecha no da pero puede suponerse que es el de 1691. El año 1693 es simplemente cuándo firmó el autor el mapa original. Años o siglos más tarde un copista confundió la fecha como hemos visto y probablemente también modificó la geografía mostrada en el mapa, añadiendo topónimos nuevos y quizás actualizando algunos perfiles costeros.

error copia fecha del mapa

Alguien podría aducir contra esta explicación que la forma LXXXX para el número 90 no es correcta sino que hay que escribirlo XC. Es cierto que esto es lo que hoy día se enseña en los colegios pero en la Edad Media y la Edad Moderna era muy común escribir los números romanos en su forma larga, por ejempo 4 = IIII, 40 = XXXX y 90 = LXXXX. Basta mirar monedas españolas antiguas para ver cómo escribían por ejemplo el nombre del rey Carlos IV: Carolus IIII.

¿Hay algún otro dato que permita verificar si el mapa realmente corresponde al eclipse de 1691? Desde luego la zona que el mapa señala como aquella donde se sufrió el eclipse no coincide con la franja de totalidad del eclipse real. Sin embargo, el autor del mapa parece haberse basado para su dibujo solo en tres testimonios: 1) Ciudad de México sufrió el eclipse; 2) la villa de Durango no lo sufrió, según un testigo presencial; 3) el eclipse “no cubrió toda la Nueva España, solo el Oriente hasta Nueva Galicia y Nueva Vizcaya”, según un oidor de la Audiencia de Guadalajara.

Afortunadamente hoy tenemos cálculos precisos de qué fracción del Sol se ocultó en cada localidad de México aquel día de 1691. Según la Oficina Hidrográfica británica:

  • En Ciudad de México el eclipse fue total durante casi cinco minutos
  • En la ciudad de Durango no llegó a ocultarse totalmente el Sol, el máximo no llegó al 90%. La luminosidad decreció pero no tanto como para que pareciese de noche; si estaba nublado, nadie debió notar nada extraño.
  • En Guadalajara por el contrario sí que tuvieron eclipse total durante tres minutos y medio.

El testimonio del testigo de Durango sería por tanto correcto pero no así el del oidor de Guadalajara. Aunque en realidad si nos fijamos bien el oidor no afirmó que no se hubiese visto el eclipse en la ciudad de Guadalajara. Su información es más vaga, se refiere al Oriente del virreinato y a las dos extensas provincias de Nueva Galicia y Nueva Vizcaya. No queda claro dónde estaba dicho oidor el día del eclipse, ya que la Real Audiencia de Guadalajara tenía jurisdicción sobre un territorio enorme.

En definitiva, la solución que propongo para este enigmático mapa es que se trata de una copia tardía, probablemente del siglo XIX, de un mapa original realizado en 1693 en el cual se trató de delimitar qué zonas del Virreinato de Nueva España habían sufrido el eclipse de Sol de 1691. El motivo inmediato para realizar el mapa fue el dar una explicación a la rebelión indígena ocurrida en México en 1692. El autor del mapa original no realizó cálculos astronómicos para delimitar las zonas de visibilidad del eclipse sino que se basó en tres testimonios orales, provenientes de Ciudad de México, de Durango y de un funcionario cuya ubicación el día del eclipse no está clara. Al realizarse la copia en el siglo XIX se modificaron algunos perfiles costeros y se añadieron algunos topónimos para reflejar mejor la geografía contemporánea de México, y también se introdujo un error en la fecha del documento al confundir una X con una V y quedar así la fecha como 1688.

Si la copia fue realizada antes de 1831, entonces se trataría del mapa de eclipse más antiguo dibujado en el continente americano; muy inexacto pero no obstante el más antiguo. Más aún, el mapa original de 1693 sería uno de los tres o cuatro mapas de eclipse más antiguos de los que se tenga noticia en todo el mundo.

 

Anuncios